Chsst chsst... Oye, hey... mírame, despierta y mírame, porque con esto tendrás que lidiar todas las mañanas, maquillaje corrido, cabello alborotado, muy probablemente mal aliento, hinchazón de la cara y un poco de ojos rojos... Sin contar con alguna patada sin destino, muchos abrazos nocturnos y todo el amor de este cuerpo con defectos, con inseguridades... Con este pequeño ser que te describo pasarás el resto de tus días, si te animas, tú, si te convences tú, que yo no tengo que hacer nada... ¡Valiente!
es muy interesante tu pluma, hacer ver al otro su ruina futura (asi no pareceria segun nuestro criterio), y ver como se arrasta ante la vida y como trata de sobrevivir, y que irremediablemente la inercia es cruel, tarde que temprano caera a donde no desea ni quiere... es facil verlo en otro pero, son nuestros temores que nos hacer ver lo cataztrofico e ineludible destino del otro o los otros, las historias familiares se repiten como un un gen, hasta verlo o mostrar la incidencia de donde se origina nuestros impulsos que dan paso a las consecuencias que no nos gustan o no nos combienen aun cuando no seamos capaces de ver, darse cuenta de mis temores en los otros, no es tarea facil caer en esa lectura, se necesita tiempo... tiempo y amor, mucho amor. ME GUSTO LO QUE ESCRIBISTE. angel mata
ResponderEliminarGracias, abrazo fuerte!!:)
ResponderEliminar